Episodio I. La amenaza mojada
En una galaxia muy lejana, en el tercer universo y dentro de la quinta vía, existía un planeta llamado Corberia. Un lugar habitado por criaturas maravillosas de cuento de hadas y donde la gente habitaba feliz.
En una de esas familias habitaba un pequeño Príncipe que disfrutaba con sus juegos y que se sentía rodeado del cariño y el amor que le ofrecían cada día toda su familia.
La vida seguía su curso hasta que un día el pequeño Príncipe pensó que estaba preparado para dar el primer paso en su camino hacía la evolución y una mañana se dirigió a sus padres y les dijo:
- Papá, mamá, creo que ya puedo dormir sin pañal y quiero iniciarme en el mundo de los grandes maestros que duermen sin pañalete y son capaces de no mojar la cama.
A los padres les invadió una sensación entre ilusión, orgullo y miedo. Ilusión ya que el proceso natural de la preparación para llegar a ser un maestro empezaba con ese pequeño paso.Orgullo de su joven vástago que se ofreció voluntariamente y sin ningún tipo de presión a avanzar en su camino. Miedo de como funcionaría y si el pequeño Príncipe se arrepentiría de su decisión.
A pesar de todas esas sensaciones, los padres aplaudieron la iniciativa del pequeño y lo animaron y alentaron, felicitándolo por ese gran paso en su camino.
La noche caía sobre el planeta cuando llegó la hora de la verdad. Tras cenar, los padres quisieron ponerle alguna prueba para ver hasta donde llegaría su nivel de implicación, ofreciéndole agua antes de ir a dormir, pero el Príncipe, lejos de caer ante esos cantos de sirena, se hizo fuerte y se reafirmó en sus convicciones: ¡¡Hoy sería su primera noche sin pañal!!
Tras irse a la cama, la primera media hora se convirtió en un ir y venir de viajes al cuarto de baño del pequeño, ya que preso de un estado entre ilusión e histerismo, su mayor trabajo era que no se escapara ni una gota. Así que tras esos 5 ó 6 viajes ya se rindió y llegó el sueño profundo.
…
El quinto sol del planeta empezaba a aparecer por el horizonte cuando el pequeño Príncipe se despertó y se dirigió hacia la cama de los papás. En su cara un pequeño gesto de tristeza que los padres observaron y que hicieron que cambiara después de esta pequeña charla:
- Papá, mamá, se me ha escapado un pipi y he mojado un poco la cama.
- No te preocupes, lo importante es que has sido muy valiente y has conseguido dormir sin pañal durante toda la noche. ¡Felicidades campeón! Mañana lo volvemos a hacer y ya verás como se te escapan menos pipis.
Y así fue como el pequeño Príncipe comenzó su entreno para convertirse en maestro sin pañal.
Nadie dijo que el camino fuera fácil y de color de rosa, pero gracias a su iniciativa y el trabajo de los papás, el éxito llegará muy pronto y los papás están y estarán siempre orgullosos del Príncipe.
Nos vemos en el episodio II. El ataque de las fundas de colchón.
Gracias a Almaak por la imagen






Precioso post que espero que tenga un feliz final en la próxima entrega aunque… ¡precisamente lo importante es el apoyo y la seguridad que le habéis brindado! Felicidades papás, como decía Alberto Comesaña en su canción: “lo estás haciendo muy bien, muy bien”.
Buenas preciosa.

Gracias por venir a comentar al blog
Estamos en ello, ya sabemos que el tema será complicado, son muchas horas, pero lo mejor ha sido su iniciativa y con el apoyo de los papás, pues la cosa saldrá bien, ya sabes que el optimismo se contagia en esta casa
Petonets maca
oleee qué mayor!!! con esa iniciativa que lleva él solito seguro que muy pronto conseguirá controlarlo al 100%. Como dices lo importante ha sido su valentía y empeño en dar un paso más, Felicidades!!
Buenas guapísma.
Está hecho un crack xD Nos pilló por sorpresa, pero nos encantó esa iniciativa que sacó. Ahora toca trabajar en ello, pero fijo que en nada ya lo tenemos solucionado.
Gracias como siempre por el comentario y la visita
Besazos
¡Oooooooh! Que valiente. Estoy realmente impresionada. ¡Ole por el príncipe y por sus papás!
Buenas.
La verdad es que es un valiente, vamos a ver como resulta la experiencia, pero lo mejor es eso, su iniciativa y sus ganas
Gracias por el comentario como siempre
Abrazos
Pero que precioso el post!!!!, me ha encantado (como todo los posts tuyos, es algo que se que me tengo que mirar, jejejeje), una forma preciosa de apoyar a los mas peques a quitarse el pañal de la noche.
) voy a imprimir el post para leerle el cuento a mi sobrino que todavia no se atreve a dejar el pañal por la noche, y menos si se queda en mi casa, porque como me dice el “tita es que me da vergüencita mojar tu cama…”, aunque yo siempre le atiborro a besos y le digo que no pasa nada que a todos nos pasa y nos ha pasado alguna vez.
con tu permiso (espero que me lo des
en fin que siempre y cuando tu me des permiso seria un honor leerselo a mi sobrinillo.
BESOS
Muy buenas Verónica.
)
Por supuesto que tienes todo mi permiso, ya sabes que todo lo que aparece por aquí es para utilizarlo así que adelante
Millones de gracias por venir, por comentar y todo un honor saber que las entradas de Y papá también sirven para echarte una manilla
Besazos preciosa